Reflexión Rosa

En esta oportunidad me tomé el atrevimiento de llevarles a cada uno de los que leen en este blog sobre el Cáncer de Mama, una hermosa reflexión para aprender a valorarnos y querernos a pesar de las enfermedades.

¡Escucha, disfruta y comparte!

Clickea: http://www.goear.com/listen/69238a0/liston-rosa-jennifer-cumana

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Pasos para realizar Autoexamen

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“Fuera de Foco”

Eva Ekvall, una reconocida ex miss Venezuela 2000 y presentadora de noticias fue diagnosticada de cáncer de mama a sus 27 años de edad. Desde entonces, no hizo más que luchar contra esta poderosa enfermedad, por supuesto de la mano de su esposo Jhon F. Bermúdez, su pequeña Miranda, el resto de familiares y amigos.

Así, vemos cómo el cáncer una vez más se apodera de la hermosa vida de las personas, sin distinción de raza, no importa qué tan bueno o malo seas, ni qué tan rico o pobre. El cáncer simplemente ataca y no queda más que luchar por lo más valioso: la vida.

Foto: Cortesía de INFORME.NET

Ekvall quiso compartir con las personas imágenes del momento por el que estaba atravesando, donde además se mostraba su proceso de quimioterapia, las cuales fueron tomadas por el fotógrafo Roberto Mata.

Foto: Cortesía de INFORME.NET

Estas ilustraciones donde la ex modelo mostraba su visión sobre esta enfermedad y su propia travesía para sobrevivirla, se tomaron con el fin de que formaran parte del libro que Ekvall estaba escribiendo, llamado “Fuera de Foco”

Foto: Cortesía de INFORME.NET

A pesar de que esta talentosa mujer estaba pasando por una etapa difícil de su vida jamás se apartó de sus rol de madre. Confesó en una entrevista que una de las razones por la cual luchaba contra el cáncer de mama era su hija Miranda. No imaginaba a su pequeña sin ella.

Foto: Cortesía de Revista LOOK CARAS

En Venezuela “se invierte mucho dinero en verse bella y no en salud”, consideró Ekvall durante una entrevista en el mes de abril del pasado año, en donde reveló que cuando supo que tenía cáncer, se molestó consigo misma por no haber acudido antes a un especialista, ya que su abuela murió del mismo padecimiento y su tía también lo sufrió en dos ocasiones.

Foto: Cortesía de INFORME.NET

Así celebró Ekvall junto a Leonardo Padrón, Nelsón Bocaranda y demás personas, el bautizo y publicación de su libro “Fuera de Foco” en el año 2010, donde su objetivo era concientizar sobre este devastador padecimiento. Además, asegura que la portada del libro es la única fotografía en la que aparece maquillada.

Foto: Cortesía de Jhon F. Bermúdez

Aunque su lucha fue indetenible su cuerpo se fue deteriorando y el 17 de diciembre del año 2011 su esposo, Jhon F. Bermúdez dio a conocer a través de un comunicado el fallecimiento de la talentosa Eva Ekvall.

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Eva Ekvall y su lucha contra el Cáncer del Seno

En los últimos años, tal vez, ha sido la época en la cual se ha acentuado más el término: cáncer. Sí, este señor se ha encargado de “destruir” familias, gran cantidad de personas se vieron afectadas por ésta enfermedad, con cura para unos y para otros no tanto. Sin embargo, considero que si en algún momento de nuestras vidas las células cancerígenas se activaran en nuestro cuerpo, es porque van a enseñarnos a ver la vida de otra manera.  Quizás, ese es el nuevo camino que Dios quiere que conozcamos.

Eva Ekvall, una chica de apenas 17 años de edad se convirtió en el año 2000 en Miss Venezuela, así fue como la conoció el país entero: llena de vida, con una sonrisa brillante y sobre todo bella. Pero, tiempo más tarde decidió abandonar el modelaje para convertirse en una narradora de noticias, que era lo que más le apasionaba en la vida. “No vi otra cosa que me gustara tanto como estar en un noticiero.” (Eva Ekvall)

Con el pasar de los años, conoció al hombre que la llenó de amor: un productor radiofónico llamado Jhon F. Bermúdez con el que tuvo una preciosa niña, Miranda. Por otro lado, Ekvall se había convertido en una mujer que traspasaba confianza y alegría a través de la pantalla venezolana. Les hablo de ella porque durante su embarazo notó una protuberancia en su seno izquierdo, al cual no le dio mayor importancia, pues pensó que se trataba de una acumulación de leche.

Luego de dar a la luz, esto le continuó molestando, fue creciendo, le dolía en la axila y por si fuera poco le impedía amamantar a su pequeña. Por esta razón, decidió ir al médico y realizarse una serie de exámenes, pero tuvo que esperar una semana para conocer los resultados debido a que se acercó el carnaval. ¿Una semana a la espera? Sí y fue la última semana que disfrutó sin saber que ese nódulo que tanto le molestaba se trataba de: cáncer de mama.

A pesar de ser una noticia tan fuerte para Eva Ekvall y pasar por días difíciles durante el año 2010, siempre se notaba su gran carisma. Una de las primeras cosas que hizo, aparte de tratar su enfermedad, fue formar parte de la Fundación SenosAyuda, emprendiendo una gran labor de prevención contra el cáncer mamario y dejando un legado a toda la humanidad, y mujeres que pasaran por una situación igual a la de ella.

Asimismo, Tras seis meses de quimioterapia, una intervención quirúrgica y la radioterapia posterior, logró recuperar momentáneamente su salud. ¿Lo más difícil? “levantarme los ánimos y mantener la sonrisa en el proceso” (Eva Ekvall)

Así es, Ekvall siempre irradiaba alegría en sus días de lucha. Ese mismo año (2010), publicó el libro Fuera de foco, en el que compartía más que su experiencia, se trata de cómo era su vida después del cáncer, relatado además a través de imágenes.

Recuerdo que en una entrevista que le hicieron a Eva Ekvall en el programa Buenas Noches, lo primero que ella dijo fue que estaba muy contenta porque los médicos diagnosticaron que estaba libre del cáncer. Sin embargo, muchos nos preguntamos ¿Qué pasó luego? La presentadora de noticias se encontraba en Houston en diciembre del año 2011 a causa de haber recaído hacía unos meses atrás y decidió continuar el tratamiento. Lamentablemente, a pesar de su lucha por mantenerse en pie, su salud se fue deteriorando hasta fallecer el 17 de diciembre 2011.

Eva Ekvall, será recordada por dejar un gran legado, que estamos seguros de que seguirá creciendo gracias a su esposo e hija, Miranda, y por lo que fue: una mujer luchadora. Su idea con el libro era (y ahora es más que nunca) crear conciencia en la importancia de auto examinarse los senos y llevar un control preventivo de la salud. ¡Lo logró!

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Fundamama realizó 2da Carrera – Caminata

2da Carrera - Caminata Fundamama

Por segunda vez en Barquisimeto se llevó a cabo el pasado 4 de diciembre a partir de las ocho de la mañana la carrera – caminata de 6 km a beneficio de Fundamama, la cual contó con el apoyo del Centro Sambil Barquisimeto y C.C.C Trinitarias.

 Esta actividad tuvo como principal objetivo promover la prevención del cáncer de mama y la unión familiar, además de la participación de atletas que desearon beneficiar esta iniciativa.

Con un aporte de 100 bsf. por persona, a cada uno de los participantes se les entregó su número correspondiente con la franela de la fundación y asimismo estaban colaborando con la tan satisfactoria labor que ésta lleva a cabo día tras día en pro de lucha contra el cáncer de mama.

Rueda de prensa a Fundama en C.C.C Trinitarias

La caminata tuvo como punto de partida el C.C. Las Trinitarias, para luego cumplir una ruta recorrió algunas

zonas barquisimetanas, hasta llegar nuevamente al centro comercial y así completar los 6 kilómetros.

Una vez más en esta nueva edición de la esperada carrera – caminata de la fundación, el amor, la esperanza y la solidaridad se hicieron sentir y muchos definieron a Fundamama como “la fundación que brinda Una Esperanza de Vida”.

Participantes de la Carrera - Caminata de Fundamama

 

 

 

 

 

 

 

¿De qué se trata Fundamama? y ¡TÓCATE!

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Autoexamen

Seguramente entre los miembros de tu familia, tus amistades o tus compañeras de trabajo conoces a alguna mujer que padece de cáncer del seno, que es sobreviviente de ese tipo de cáncer o que ha fallecido debido a él.

Todas las mujeres, independientemente de su edad y de su procedencia étnica, tienen riesgo de desarrollarlo, algunas más que otras, pero nadie, ni tú misma, está 100% a salvo.

¿Quieres aprender a defenderte de este tipo de cáncer? Entonces debes familiarizarte con el autoexamen del seno y con la mamografía (en otra sección aparte nos enfocaremos más en esta prueba). Estas son las recomendaciones de la Sociedad Americana del Cáncer:

  • Una mamografía anual a partir de los 40 años, y recomienda que se continúe anualmente mientras se mantenga en buenas condiciones de salud
  • Un examen clínico del seno (CBE por sus siglas en inglés) como parte de su examen físico anual por un profesional, cada 3 años entre los 20 y los 30 años y cada 3 años a partir de los 40 años de edad
  • Un autoexamen periódico del seno a partir de los 20 años (con el entendimiento que este examen tiene sus limitaciones) y reportar cualquier cambio a su médico de inmediato.

El autoexamen: ¿Cómo se hace?

Es parecido al examen clínico, pero lo realizas tú en la comodidad de tu casa. Te conviene hacerlo de forma rutinaria a partir de los 20 años, se recomienda una vez al mes. Elige un momento del mes en que los senos no estén inflamados, una semana o dos después de tu período menstrual.  Si ya has dejado de menstruar, puedes elegir cualquier día del mes, pero te será más fácil si estableces una rutina, por ejemplo, la primera semana de cada mes, o cada 3 meses. Así no se te olvida. 

Hace tiempo se pensaba que era mejor realizarlo de pie, pero en la actualidad, conviene realizar parte del examen acostada para que el tejido mamario se esparza de forma pareja sobre el pecho. Existen tres posiciones básicas para realizar un examen completo y minucioso de los senos (aunque recuerda que el autoexamen no reemplaza el examen del profesional ni la mamografía):

ACOSTADA:

  • Acuéstate con una almohada o una toalla doblada bajo el hombro derecho.
  • Dobla el brazo derecho y colócalo bajo la cabeza
  • Con la mano izquierda, palpa el seno derecho, utilizando las yemas de tres dedos (el índice, medio y anular) para detectar abultamientos o masas.
  • Ve cambiando los dedos de lugar como si estuvieras dando un masaje de arriba hacia abajo
  • Presiona cada área del seno haciendo pequeños movimientos circulares y ejerciendo tres tipos de presión.  La más ligera y suave para analizar el tejido más cerca de la piel. Una presión mediana, te servirá para revisar la parte intermedia del tejido. La más intensa llegará hasta el nivel más profundo y más cercano a las costillas.
  • Usa dos dedos para comprimir suavemente el pezón y observa si hay secreción.
  • Repite el proceso en el lado izquierdo.

DE PIE ANTE UN ESPEJO

Esta parte del examen te permitirá detectar cambios en la apariencia de los senos. Quítate la ropa de la cintura para arriba y colócate de pie ante un espejo con los brazos relajados a los costados del cuerpo. Procura que el lugar esté bien iluminado. Si es necesario, acerca una lámpara o enciende todas las luces del cuarto de baño o el dormitorio. Observa detenidamente los senos. ¿Qué estás buscando? Cambios en la apariencia de los pezones, por ejemplo, o algún hoyuelo o cambio en la piel. Mírate desde distintos ángulos y posiciones de los brazos. Cuando el examen se realiza con regularidad, es cuando más se notan las posibles diferencias: cambios en el color de la piel o del pezón, o si surge alguna protuberancia.

DE PIE CON EL BRAZO LEVANTADO HACIA EL COSTADO

Esta posición te permite revisar mejor el área de la axila.

  • Levanta un brazo a la altura del hombro.
  • Con la mano opuesta, examina la axila. Estarás tratando de localizar masas, abultamientos o protuberancias, igual que hiciste con los senos.
  • Repite por el lado opuesto.

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Testimonios y Esperanza de Vida

Mayte Prida

Desde que recibimos el devastador diagnóstico hasta que logramos la recuperación, el cáncer trae consigo una gama se sentimientos y pensamientos que cambian nuestra manera de vivir y de ver la vida para siempre.

Yo fui diagnosticada con cáncer de seno la primera vez a la edad de 38 años. No creía que era posible padecer esa terrible enfermedad estando tan joven. Yo la asociaba a “abuelitas” ya que el 70% de los casos se manifiesta en mujeres mayores de 65 años de edad.

Al momento de recibir mi diagnóstico pasaba por una situación difícil en mi vida. Estaba recién divorciada, con dos hijos y que dependían totalmente de mí en todos los aspectos, y prácticamente recién mudada a una nueva ciudad a la que nos habíamos ido con la esperanza de empezar una vida nueva. Mi programa de televisión había sido abruptamente cancelado y por consecuencia me había quedado sin seguro médico. Sin seguro médico en una sociedad en donde el enfermarte puede acabar con todos los ahorros de tu vida entera.

Comencé a vivir una situación muy caótica. No nada más me enfrentaba a ese terrible tirano llamado cáncer que cobardemente había estado creciendo dentro de mi cuerpo tratando de robarme la vida, sino que tenía que encontrar una manera de solventar la enfermedad sin terminar despojada hasta de un techo para nosotros.

Los primeros días la incredulidad me invadía. No era posible que yo que lucía tan joven y sana habiendo estado conduciendo programas de fútbol soccer para niños vestida con mis pequeños shorts y ajustadas camisas, me enfrentara a un mal que además de quitarme la vida terminaría con todos mis ahorros y con el futuro económico hasta de mis hijos. Fue una periodo de mi vida realmente duro.

Y a pesar de que la lucha no ha sido fácil mi camino ha estado lleno de bendiciones. Cuando decidí transformar el “por qué” a mí en “para qué a mí” decidí encontrar una solución a mi problema enfrentándolo cara a cara y sabiendo que si era mi momento de partir de este plano de vida, lo haría pero habiendo peleado con dignidad y valentía no solo por mí, sino por mis hijos y por aquellas mujeres menos afortunadas que yo.

Comencé a documentar en escritos y en video mi proceso. Escribí acerca de mis sentimientos, de mis miedos, de mis dudas, de mis dolores, de mis angustias. Lloré un sin fin de veces frente y detrás de las cámaras, y logré dejar un legado de esperanza para otras personas que tuvieran que enfrentarse a lo mismo que yo.

Al paso del tiempo, ese relato se convirtió en mi primer libro titulado “Una Etapa Difícil, como el cáncer transformó mi vida”y de ahí surgieron presentaciones personales y charlas motivacionales que me han abierto una nueva ventana por la cual apreciar la vida.

Después de conocer a cientos de mujeres pasando por lo mismo que yo pero con menos oportunidades, decidí establecer la Fundación que lleva mi nombre, pues me di cuenta que una buena forma de erradicar un problema es enfrentándolo desde su raíces. Lo primero que debíamos  hacer, era desmitificar el cáncer. Eliminar el tabú que crea la palabra. Ponerle una cara de esperanza a la enfermedad y educar a nuestros hombres para aceptarnos y amarnos por el bello ser interior que llevamos dentro y no por el hecho de tener senos o no.

Cuando una mujer es mutilada por tratar de salvar su vida, debe ser amada, respetada y venerada porque valientemente se ha enfrentado a una guerra no buscada.

Empezamos nuestras campañas de educación y concientización contra el cáncer de seno con la esperanza de que algún día haya una cura pero sabiendo que mientras esta llega, la lucha contra la enfermedad es un trabajo de equipo, y quienes lo hemos padecido necesitamos el apoyo de sus integrantes para vencerlo.

Durante este mes de la concientización contra el cáncer de seno, los invito a que se unan a nuestro esfuerzo. Muchos poquitos suman un mucho y si nos damos la mano, creamos lazos de unión y esperanza que nos abrazan en la batalla.

Como dicen mis amigos del grupo Área 305, Con Fe… una nueva esperanza nacerá… Con Fe, lograrás sobrevivir el dolor…

Yo tengo fe y no nada más desde el punto de vista dogmático. Tengo fe en las personas, en los establecimientos, en el apoyo, en la vida misma. Tengo fe de que un día de estos lleguemos a vivir una vida libre de cáncer. Tengo fe en los científicos, pero sobre todo, tengo fe en los seres humanos.

Recuerda que tarde o temprano todos vamos a partir de este mundo. No importa si es por el cáncer, la diabetes, el infarto o un accidente. Lo importante no es cómo nos vamos, sino como vivimos nuestras vidas hasta que nos toca el momento de partir.

Mayte Prida

Para conocer más testimonios de sobrevivientes al cáncer mamario haz click aquí

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